La nueva asociación ELA Extremadura pide más investigación de la enfermedad
«La ELA dejará de ser invisible en Extremadura porque sabemos que nuestra región es solidaria con la discapacidad»
«La ELA dejará de ser invisible en Extremadura porque sabemos que nuestra región es solidaria con la discapacidad»
En este tiempo de dificultad que me toca vivir, y en el que me ejercito continuamente en aceptar la ELA como compañera de vida, también he de decir que me siento muy agradecido por cuántos apoyos y muestras de afecto recibo a diario y que me sostienen y me animan.
Marco Sánchez, ex-directivo del CD Badajoz 1905 «Un enfermo me dijo una vez que ELA significa ‘estamos luchando con el alma’, y así nos sentimos nosotros. Por tanto, siempre adelante!!
Este reto se ha realizado porque el exbanquero Francisco Luzón veranea en la zona. En 2013 le fue detectado ELA y en 2016 creó la Fundación que lleva su nombre, referente nacional e internacional, en lo que a la lucha contra esta cruel enfermedad se refiere.
El cocinero vasco Carlos Arguiñano y Francisco Luzón han apoyado con su presencia a pie de playa las dos etapas del último reto del nadador donostiarra de ultra larga distancia en aguas abiertas Jaime Caballero, quien este fin de semana ha recorrido los 90 kilómetros que separan el trayecto Sotogrande‐Marbella‐Sotogrande con un importante objetivo: la lucha contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) y a favor de los enfermos que la padecen.
A todos los organizadores/as del encuentro de afectados por ELA en Burgos: «Queridos amig@s: Hemos pasado una semana con vosotros en el CREER de Burgos, acompañando a mi hermano Marco. Ha sido para mí una experiencia de éstas que se graban como punto de inflexión, que zarandean por dentro y que devuelven la sensación de haber pisado “terreno sagrado.” Quisiera atesorar cada sensación allí vivida. En Burgos he sentido que las ventanas de mi mundo conocido se abrían y me asomaba a un lugar distinto, inexistente antes para mí. Mientras la vida continua para la mayoría, con nuestras carreras, nuestras rutinas… muy cerca, hay personas que viven una vida muy distinta, ¡ hay tantos mundos dentro de éste!. Me he asomado a la ternura que transmite la mujer que con tanta naturalidad ayuda a comer a su marido, la inteligencia y la fuerza que emana quien solo moviendo los ojos consigue comunicarse, escribir…, la sabiduría con la que hablan personas ajenas al ámbito sanitario, pero expertas desde la vida en cuidar en el más ancho sentido de la palabra. Me conmueve como el humor se convierte en un potente aliado que ayuda a que personas con cuerpos dañados se aferren a la botella medio llena y hagan de la risa una buena tabla de salvación. A este primer acercamiento, llegamos con miedo, miedo a escenarios posibles a los que quisiéramos volver la espalda, a experiencias duras que desearíamos no atravesar nunca, a la incertidumbre y a la impotencia. Después de Burgos, el miedo convive con la esperanza. La esperanza que trasmiten quienes reúnen sus pocas fuerzas físicas para luchar con el alma por un colectivo minoritario, para abanderar una lucha común en la convicción profunda de que “Juntos más fuertes”. La autoayuda es una fuerza potentísima, pero también lo es esta red que se crea entre afectados y familiares. Cuando conseguí superar la barrera que provoca el atasco de sillas de ruedas, los respiradores, los cuerpos dañados, pude disfrutar del brillo de la vida, de la inteligencia, del amor, de la solidaridad sin fisuras, de la resiliencia y la capacidad de lucha como esencias del ser humano que aparecen allí con una nitidez, que a veces es difícil apreciar “en el mundo de los sanos”. En “El Libro de las Ilusiones” de Paul Auster, hay un párrafo que explica muy bien esta sensación “Los momentos de crisis producen una vitalidad redoblada en los hombres. O más sucintamente quizás: los hombres solo empiezan a vivir plenamente cuando se ven entre la espada y la pared”. Alguien dijo ELA significa “estamos luchando con el alma” y ciertamente cuando conseguimos trascender la mirada sobre el cuerpo y su dolor, descubrimos el brillo del alma. A Pepe y Mari Luz, a Salvador y Araceli, a Isabel, a Pepe Oñate, a Damaris, a Alejandro, y a tantos otros con tareas invisibles pero imprescindibles, muchísimas gracias por la energía y la ilusión que habéis invertido en este encuentro de Burgos, que tanto bien nos ha hecho.